Overeating: ¿cómo cortamos el impulso de devorar?

¿Te pasó de tener unas ganas terribles de comer todo lo que había en la mesa y sentir que no podes parar? Muchas personas tienen momentos en los que la sensación de comer no se conecta con el hambre puntual, si no con una tendencia a querer devorar todo a su paso. Esa sensación, es mucho más común de lo que crees y tiene una razón química que va más allá de la lógica.

Querías picar unas papas fritas y sin darte cuenta llegaste al final del paquete. ¿Te pasó alguna vez? Comer de más es una tendencia común y cuesta limitarse. Pero no todo es una cuestión de hábitos, las causas por las que nos pasamos comiendo tienen una raíz bastante profunda. Aunque solemos sentirnos mal por “no poder frenar”, es importante tener en cuenta que no es sólo el hambre lo que nos lleva a picar.

¿Qué te empuja a no poder frenar?
Muchas veces, comer de más tiene más que ver con la química de nuestro cuerpo que con nuestra capacidad de resistir a la tentación. Cuando comemos alimentos con muchos azúcares, grasas o sales, el cerebro registra una sensación de placer extraordinaria producida por la descarga de sustancias químicas que nos hacen sentir muy bien: éstas son la dopamina y la serotonina. El organismo está programado para responder ante este tipo de estímulos que te empujarán a replicar ese comportamiento para volver a sentir placer. Esta es la razón por la que siempre queremos otra galletita más, incluso sin tener hambre. Nuestro cerebro es complejo, asocia determinadas señales con determinadas recompensas, y nos empuja a buscarlas.

¿Por qué es más común esta tendencia cuando comemos comida chatarra?
Los altos niveles de azúcares, grasas y sales que contienen la comida chatarra empujan al cerebro a producir a estas sustancias químicas. De esta forma, tu mente  entiende que ese tipo de comidas te provoca más dopamina que las verduras y lo asocia al placer. El deseo de sentir de nuevo esa gratificación se vuelve mayor y muchas veces incontrolable, al punto de transformarse en un círculo vicioso.
No hay una solución mágica para frenar completamente al cerebro en su búsqueda de esa sensación de ‘felicidad’. La realidad es que es un proceso completamente natural desencadenado por el exceso de azúcares, grasas y sales. Pero sí existen formas de romper el círculo vicioso y requieren paciencia y un cambio de chip.

23-11-04

Herramienta para combatirlo

Para ayudarte a no caer en estos hábitos, te recomendamos implementar en tu día el Cellasene XL-S Silhouette Age Detox. Los comprimidos contienen los siguientes componentes naturales ideales para ayudarte a controlar el apetito:

  1. Garcina cambogia: ayuda a inhibir el apetito, a disminuir la ingesta de alimentos y a mantener la sensación de saciedad.
  2. L-carnitina: es responsable del transporte de los ácidos grasos a las mitocondrias para obtener energía de ellos ayudando a que no se almacenen.
  3. Plantago ovata: produce sensación de saciedad.

Puede ser más fácil romper este hábito cuando logras identificar cuándo te pasa y cómo podes combatirlo. Si quieres hacer un cambio positivo en tu vida, dejá de sentirte culpable por tener esa sensación y actuá para que no te suceda tan frecuentemente.

 

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